jueves, 30 de marzo de 2017

Guía para padres de adolescentes malhumorados.

 Es 30 de marzo; "La flor al florero y retira el brasero"  relata el refranero..

"No hay atajos para cualquier lugar al que merezca la pena llegar".-Helen Keller.


Nace la primera Guía para padres de adolescentes malhumorados

"Por lo general, es complejo lidiar con los adolescentes, pero algunas veces la vida con ellos traspasa la complejidad para convertirse en un día a día demasiado difícil".


Qué madre o padre no se ha enfrentado a la etapa de adolescencia de sus hijos. ¿Por qué hace esto si nunca lo había hecho? ¿Por qué no se comunica? ¿Por qué…..? Son muy pocas las excepciones de progenitores que superan la etapa de la adolescencia sin problemas o dudas. La mayoría se enfrenta al clásico tópico “tu hijo está en ‘plena edad del pavo”. Pero hay ciertas realidades que los padres deben saber. El doctor José Luis Carrasco, Catedrático de Psiquiatría y director de la Unidad de Personalidad y Comportamiento del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo, lanza la primera ‘Guía para padres de adolescentes malhumorados’ con el fin de orientar en la interacción familiar y descartar posibles problemas futuros de construcción de personalidad de los menores.
El documento proporciona herramientas para el manejo del ‘malhumor’ presupuesto de los adolescentes. "También da pistas sobre los casos en los que es necesario consultar con un especialista. Estamos acostumbrados a tachar todos los comportamientos como parte del crecimiento y del desarrollo personal de los adolescentes sin ni siquiera entenderlos. No todos los menores tienen problemas, pero sí hay excepciones y ante ellas hay que estar alerta a sus señales: problemas de autoestima, violencia, no respetar la autoridad, no sabemos qué hacer, conductas que implican pensamientos suicidas… Son solo algunas pautas".
Pautas para manejar el malhumor adolescente





  1. Identificar el origen del mal humor. Lo principal es acercarse sin preguntarle directamente porque probablemente negará este estado de ánimo.
  1. Entender que el joven crónicamente malhumorado no se siente así por gusto. Está dolido y espera una de estas tres cosas: un consuelo, un reconocimiento o una disculpa, narra la guía.
  1. No recordarles sus dificultades. Hacerlo incrementaría su dolor -porque ellos ya saben que les va mal- así que lo ideal es portar soluciones.
  1. No mostrar superioridad. Aunque es lógico que los hijos se reflejen en sus padres, en esta etapa necesitan oponerse a ellos. Lo más adecuado es estar cerca mostrando interés y no rebajando la importancia de lo que les pasa o sienten.
  1. Participar con ideas, más que con consejos. Dar lecciones sin conocer la causa del malhumor delatará falta de sensibilidad por parte de los padres.
  1. Aguantar. Los padres son los adultos, así que es importante no caer en la provocación. Si responden mal, trasladarán la lucha interna de los adolescentes en una lucha contra ellos.
  1. Ofrecer confort y sosiego. "El adolescente malhumorado es como el lactante que llora. Debemos calmarle, no agobiarle", reza la guía.
  1. No reprender el malhumor. Es positivo acercarse a este estado de ánimo con cariño. Esto no quiere decir que haya que sonreír como si no pasara nada. El joven enfadado está emitiendo un mensaje y necesita que éste sea recibido y escuchado. Por ello, una actitud minimizadora o 'pasota'.
  1. No eximirle de sus obligaciones para que no esté malhumorado. Las normas son primordiales para el desarrollo del joven. Si se le consiente que aparte sus responsabilidades, solo se conseguirá que ese estado de ánimo para a formar parte permanente de su forma de ser.

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